THE MEXICAN ADVENTURE, CAPÍTULO VI: “SIERRA MADRE, TRAS LOS PASOS DEL PUMA”

Son las 4 de la madrugada. Suena el despertador. Debemos apresurarnos pues a las 5 nos pasa a buscar Diego para irnos a una comunidad un tanto remota de la Sierra madre. Si todo va sobre lo previsto, llegaremos en unas cuatro horas y media. Aquí en México las distancias son muy grandes. El país es muy grande.

Paramos a mitad del camino a desayunar. Un desayuno fuerte para aguantar una larga jornada. Dejamos atrás las comunidades mas grandes (Villa Hermosa y Villa Corzo) para tomar una pista de tierra. Cuando ya llevamos un buen rato de pista: “Oh, sorpresa”! Una iguana negra en medio del camino, la cual no se inmuta y nos deja hacerle una buena sesión de fotos. Diego baja para complementar su archivo personal y el de la entidad para la que trabaja: Pronatura Sur. Una entidad que se dedica a la preservación y mejora del medio ambiente del país, una labor totalmente necesaria en un país con la riqueza natural que ostenta México.

Pasadas las 11 llegamos a nuestro destino, el Ejido Juan Sabines Gutiérrez, una pequeña comunidad en medio de la Sierra Madre, incluida dentro de la Reserva de la Biosfera de la Sepultura. Los vecinos de la comunidad tienen un aprovechamiento forestal de madera, con eso se ganan la vida. Y Pronatura Sur les ayuda con apoyo técnico para poder realizar este aprovechamiento de un modo sustentable, y preservando aquellas zonas con una biodiversidad más sensible.

Dejamos las mochilas y salimos al encuentro de Jaime y el resto de hombres. Allí, en mitad del camino, se monta una reunión improvisada con algunos de ellos. Diego quiere conocer como avanzan los trabajos y Jaime nos acaba acompañando a visitar la zona en la que han estado trabajando últimamente. Ellos mismos se encargan de reubicar a las orquídeas que caen de los árboles, y proteger o trasplantar a las cícadas que puedan verse afectadas. Jaime, nos muestra orgulloso como ha rebrotado una de estas cícadas que habían tenido que podar porqué sus hojas habían sido comida casi en su totalidad por unas orugas. Sí, en esta comunidad no sólo se saca madera del bosque, sinó que sus habitantes se preocupan para mejorar su entorno. Diego le enseña una herramienta nueva que usaran para marcar los árboles y servirá para delimitar una zona de protección, pero será ya mañana cuando lleguemos a esa parte del proyecto.

Por el momento regresamos a la comunidad a comer algo y relajarnos ante la vista imponente de los valles y montañas de la Sierra Madre durante el atardecer. Antes, deberemos montar la que va a ser nuestra habitación, una tienda de campaña donde pasaremos la noche.

Día segundo. Nos levantamos y Manuel ya está afilando el machete. Hoy vamos a subir un cerro “poco transitado” y quizás el camino no está muy bien. Desayunamos fuerte para tomar energía y emprendemos la marcha. Conforme vamos ganando altura, las vistas del paisaje se muestran espectaculares. Hacemos un alto en el camino, pues somos extranjeros y Manuel nos quiere mostrar una curiosidad: el palo de agua. Una liana que acumula gran cantidad de agua en su interior y, si la sabes cortar adecuadamente, puedes beber de ella. Anna y yo nos quedamos asombrados cuando vemos que cae agua de su interior hacia nuestras bocas!

Seguimos. El pendiente cada vez es más vertical y el suelo está lleno de hojas que nos hacen resbalar todo el rato. Es increíble como Manuel y Diego se mueven como “Pedro por su casa” y nosotros vamos subiendo con sumo cuidado. Llegamos arriba y es impresionante! En la parte culminal del cerro, en una franja de 30 a 50, metros las características de la vegetación ha cambiado tanto, que son casi de bosque de niebla! Orquídeas y bromelias que no se aguantan en los árboles (debido a su peso o a la gran cantidad que hay de ellas), y acaban cayendo al suelo. Este es el espacio que hay que proteger y que Manuel y Diego se escargarán de delimitar en los siguientes días, tanto su franja perimetral, como una franja de seguridad suficiente para preservar la biodiversidad de la zona.

Terminado el trabajo del día, aún nos queda la guinda del pastel! En la parte culminal del cerro, hemos descubierto que un gran felino lo usa como límite de su territorio. Diego nos confirma que en la zona hay puma (Puma concolor), un felino gravemente amenazado y que se encuentra protegido por la legislación vigente. La labor de las entidades conservacionistas y de investigación en estos casos es básica, para recabar la máxima información posible y que se puedan tomar las medidas de protección pertinentes. Durante nuestro recorrido podemos observar un excremento del animal en un espacio concreto, y en otra zona como ha originado un montículo de tierra para orinar encima. Estas marcas le permiten delimitar su dominio, pero debe regresar a las mismas zonas de manera periódica, para reafirmarlo.

Diego va a instalar una cámara trampa que se activará de manera automática cuando el animal pase por delante y de este modo podrá obtener más información sobre este bellísimo animal.

No hemos podido ver al puma, pero sólo saber que hemos compartido el mismo espacio y sido testigos de su presencia, hace que el corazón nos de un vuelco por un momento.

Nuestro recorrido por la Sierra Madre nos deja fascinados por su impresionante belleza y su increible biodiversidad. Sin duda es un espacio al que nos gustaría poder regresar algun día.

 

Anuncis
Aquesta entrada s'ha publicat en Fauna, Flora, Mèxic, Territori, The Mexican Adventure i etiquetada amb . Afegiu a les adreces d'interès l'enllaç permanent.

Deixa un comentari

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

Esteu comentant fent servir el compte WordPress.com. Log Out /  Canvia )

Google+ photo

Esteu comentant fent servir el compte Google+. Log Out /  Canvia )

Twitter picture

Esteu comentant fent servir el compte Twitter. Log Out /  Canvia )

Facebook photo

Esteu comentant fent servir el compte Facebook. Log Out /  Canvia )

S'està connectant a %s